Galería de Fotos | Envidia sana |
|
|
|
|
Envidia Sana. Desde pequeño aprendí que la envidia mal enfocada, era una enfermedad o el principio de algo mal hecho. Pero yo tengo envidia sana, aunque vaya en contra de mis sentimientos y de todo aquello que asimilé de querubín. Aunque utilice la palabra envidia, para describir una emoción de tristeza hacia el resto de terrestres, por algo que no tengo, he de reconocer que algo me corroe dentro de mis sentimientos o de mi bolo cerebral, que me hace, me impulsa o estalla dentro de mi ser, chispazos de alegría al ver a alguien haciendo deporte. He practicado bastante deporte, al mismo tiempo que he intentado enseñar a muchos jugadores lo poco que sé de básket, pero cuando se te va de las manos de golpe, comprendes las horas que desaproveché sentado delante de la caja tonta o de otro artilugio banal e inútil y no salí a la calle con una simple bici o correr por uno de los miles de senderos o caminos que tenemos a nuestra disposición. Quizás esté pecando de presuntuoso o sea penoso simplemente quejarme, cuando hay millones de personas que no pueden andar o que tengan más limitaciones que yo para ser autosuficientes en esta vida, a todos ellos mis más sinceros respetos. Mi intención no es la de quejarme, porque yo en algún momento de vida he podido practicarlo, mi intención es vanagloriar o ensalzar el deporte y a todos los que lo practican. Con 21 años ya tuve mi primer aviso, menisco roto. Fui a operarme en Sevilla en manos del Dr. Madrigal y todo fue perfecto, eso sí, casi 10 años después, pero antes, hice la mili con mi rodilla hecha añicos, ya os podéis imaginar la imagen del soldado perfecto que di, para defender el País estaba yo. Total, cuando me operaron volví a nacer, empecé a practicar deporte y lo mejor de todo, en mi cara se dibujó esa pequeña sonrisa de satisfacción, por haber realizado algo que llevaba años sin poder hacer. Deporte, deporte, deporte. Una cosa fue detrás de otra. Me puse fuerte, empecé a estudiar de nuevo y estaba claro que era una gozada, practicar cualquier tipo de ejercicio, sudar y la ducha era un lujo que no podía desaprovechar. Ahora, me han diagnosticado nuevamente, cruzado anterior roto, menisco destrozado y gonartrosis, que cuando me lo dijo el traumatólogo le eché una miradita, porque pensé que se estaba tirando un pegote. Pero no, tenía razón él, una artrosis de caballo derivada de la 1ª lesión que tuve con 21 años. Que putada. Todo cambia en esta vida, tenemos que vivir al día y aprovechar los momentos, eso sí, teniendo en la recamara cartuchos para un posible futuro, porque dentro de todo tenemos que ser optimistas y alegrarnos por lo que tenemos y no ponernos tristes por lo que nos va quitando, cualquiera que sea el que lleve el mando de la play de nuestro destino. Hacer el deporte que podáis, siempre, preparados y con control. Que uno que está perdiendo el tiempo escribiendo esta misiva, le encantaría jugar un partido de algo con vosotros, y si algún día me veis por ahí corriendo, haciendo básket o simplemente cogiendo la bici y paseando, no me tengáis envidia sana, simplemente alegraros por mí, porque he llegado a otra meta volante en mi vida. Mané Ureba.
|