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Punto de inflexión.
Asumir la culpa es una de las cualidades del ser humano y de las que tenemos que tomar parte de vez en cuando para intentar reconducir todo este caos emocional, después de cualquier celebración.Asumo mi parte de culpa por la desorganización o aquellos fallos incomprensibles que tuvimos en la 2ª Fiesta Local de Baloncesto y en la Fase Final de Minibásket. Mala comunicación o simplemente no supe transmitir a todos aquellos padres y jugadores que el fin de semana del 28 y 29 de mayo era nuestra fiesta, un motivo para unirnos y convivir cerca de 300 personas en el pabellón, eso sí, si hubieran ido.El baloncesto, muy a mi pesar, con respecto a otros deportes en Conil está bajo mínimos. No pretendemos luchar ni compararnos a otros deportes, solo era la posibilidad de subir otro escalón y tener el respaldo de la gente que pertenece a nuestra asociación.Cada día que vuelvo a casa después de entrenar me pregunto cómo puede ser que nos conozcan más, fuera de Conil que en nuestro propio pueblo, que nos den el mérito de que estamos 4 entrenadores con tantos equipos, tantos km, tantos partidos y después tenemos una final provincial en nuestro pueblo y dónde está ese público del que tanto me he jactado de idealizar en otras contiendas, seguramente en la playa, ¿por qué? Pues porque no he sabido subirme a la circunstancias o a las redes sociales y comunicar a todos los vinculantes a este deporte, que era un día especial para nosotros. Esto no quita mi agradecimiento más enfervorizado a todos los que nos arroparon en nuestra final. Gracias.Desde aquí quiero pedir disculpas a mis jugadores, porque seguramente en cualquier momento no he estado a la altura de las circunstancias y le habré dado una voz fuera de lugar a alguno de ellos, aunque después le pida perdón y los abrace, pero después, y eso es lo que me motiva a escribir esta misiva y a llegar a la conclusión que sin mis jugadores y jugadoras, no soy nadie.Dar las gracias al staff técnico de Mergablo por su trabajo laborioso, pero debemos de admitir que estamos a años luz de realizar o confeccionar un baloncesto competitivo o quizás vayamos por buen camino y el resto del mundo esté equivocado a la hora de plasmar una finalidad en este deporte. Lo que está claro que en esta maldita sociedad si no ganas no eres nadie.Un buen actor, una vez, dijo que tonto es el que hace tonterías, no el que pone el coche en los partidos, el que trae al pabellón todos los días a su hijo a entrenar, el voluntario que viene a echar una mano a Mergablo cuando organizamos algo de esto, aunque a veces cuando estamos reunidos nos miramos a ver quién es el Forrest Gump de turno por venir a ayudar a un evento de Mergablo.De ahora en adelante, será esta final el punto de inflexión que necesitamos o simplemente nos seguiremos aborregando y preguntándonos por qué los chavales beben antes o por qué una verbena en mi pueblo vale más o le damos más importancia que a un evento deportivo.Si alguien quiere campeones en Conil que colabore día a día con las asociaciones deportivas, no cuando se le pone la cara colorada. Mané Ureba.
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